Y porqué tú no puedes ser ella
Porqué tú no me golpeas
Y me despiertas
Que en la orilla de los halagos
Ya nadie interesa.
Sangra mi rostro
Contra el tronco que jamás me perteneció.
Porqué tú no me golpeas
Y me despiertas
Que en la orilla de los halagos
Ya nadie interesa.
Sangra mi rostro
Contra el tronco que jamás me perteneció.
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